Consigue aquellos cambios necesarios para mejorar tu vida con la T.R.I.®

Todo lo que hemos vivido condiciona nuestro presente y nuestro futuro

Cualquier experiencia vivida a lo largo de nuestra vida nos condiciona porque deja huella en nosotros. Cada persona es el resultado de su experiencia vital y como decía el filósofo Ortega y Gasset: “yo soy yo y mi circunstancia”. En alguna otra ocasión, ya te he explicado de qué forma nuestro cerebro puede llegar a condicionar nuestra realidad. Cuando hablamos de que existen tantas realidades como personas hay o que el mapa no es el territorio nos referimos precisamente a eso. 

El cerebro responde y reacciona a todo lo que vivimos, guiado por los aprendizajes que hemos adquirido, los miedos acumulados, los bloqueos que hemos generado y las conductas que hemos repetido a lo largo del tiempo. Somos el resultado de nuestra historia, de aquello que nos ha tocado vivir, y aunque creamos que pertenece al pasado, cada experiencia deja una huella inconsciente en nuestro cerebro. Estas marcas pueden influir en cómo afrontamos el presente y en las decisiones que moldean nuestro futuro.

Nuestro cerebro intenta protegernos basándose en aquello que conoce y sabe

Que nuestro cerebro condiciona nuestras respuestas a situaciones actuales en base a aquello vivido y las huellas que ha dejado es cierto. Todo lo que nos pasa, sea bueno o malo, deja huella. En aquellas circunstancias en las que se han vivido situaciones traumáticas o dañinas, esta huella inconsciente genera unas conexiones neuronales en nuestro cerebro que pueden ser limitantes en situaciones futuras.

Esto no significa para nada que nuestro cerebro sea un obstáculo para nosotros o que sea un motivo que nos impida avanzar. Nuestro cerebro actúa así por protección. El principal objetivo de cualquier cerebro humano es protegernos y salvaguardar nuestra vida. El cerebro bloquea emociones o genera ciertas conductas con la intención de protegernos de aquello que nos hizo daño.

Por ejemplo, pongámonos en el caso de una persona que haya vivido un accidente de coche en el que hayan fallecido los demás ocupantes del vehículo y ella fuera la única que sobrevivió. Es evidente que esto es una experiencia traumática que deja merma en el cerebro de esta persona. El cerebro, en su esfuerzo por protegernos, establece conexiones neuronales que generan respuestas como: "Subir a un coche implica peligro", "No viajes en un vehículo que no estés conduciendo tú", "Evita pasar por carreteras similares al lugar del accidente" o "No conduzcas en la misma franja horaria en la que ocurrió el incidente". Estas asociaciones buscan minimizar el riesgo, aunque no siempre sean racionales o necesarias en el presente.

Estas reacciones automáticas, aunque originadas con un propósito protector, impiden que la persona disfrute plenamente de su presente y representan una barrera significativa para construir el futuro que desea alcanzar.

La T.R.I.® desprograma aquellos patrones emocionales y conductuales anclados al pasado que nos condicionan negativamente

La T.R.I.®  o Terapia de Reprogramación Integral es una herramienta que consiste en desprogramar aquellos patrones emocionales o conductuales que nos afectan de forma negativa, y que son fruto de experiencias vividas anteriormente, para conseguir mejorar nuestro presente y futuro.

Con la T.R.I.® transformamos las respuestas inconscientes generadas por nuestro cerebro que nos afectan negativamente, limitan nuestras posibilidades y nos impiden avanzar hacia la vida que deseamos. La T.R.I.® actúa como un verdadero punto de inflexión, rompiendo con la inercia de esas respuestas automáticas que no nos benefician. Al modificar estas reacciones que condicionan cómo nos sentimos y cómo actuamos, logramos un cambio profundo que nos permite diseñar y vivir la vida que realmente queremos.

Con la T.R.I.® se consiguen cambios profundos y duraderos

La Terapia de Reprogramación Integral consigue cambios profundos y duraderos. No obstante, es imprescindible el compromiso de la persona con el proceso de T.R.I.® que se extiende a lo largo de cinco sesiones. En estas sesiones se desprograman los automatismos del pasado con el objetivo de reprogramar las limitaciones presentes y así poder programar un nuevo futuro deseado.

La T.R.I.® es para ti si lo que has vivido hasta ahora hace que tu falta de autoestima te impida avanzar tanto en el ámbito profesional como personal. Es para ti si necesitas incrementar seguridad y autoconfianza porque el miedo a fracasar de nuevo o a no estar a la altura te bloquean. Necesitas la T.R.I.® para eliminar aquellos miedos que en lugar de protegerte te inmovilizan. La T.R.I.® puede ser la herramienta que te permita conectar con todo tu potencial interior para conseguir tu mejor versión.

Cambiar está en tus manos

Gracias a la T.R.I.® podrás conectar con tu mente inconsciente y modificar las conexiones neuronales creadas por experiencias negativas del pasado, responsables de muchas de tus respuestas automáticas. Lo más importante es que tendrás la oportunidad de transformarlas y reemplazarlas por nuevas conexiones más beneficiosas. Deja atrás los miedos que te mantienen anclado al pasado y supera las acciones que te limitan, para dar paso a cambios que te impulsen hacia la vida que realmente deseas construir.

Si tienes ganas de dar el paso, de cambiar y de avanzar hacia la vida que quieres, puedo acompañarte a conseguirlo. Te acompañaré en ese proceso de T.R.I.® para que puedas ser quien quieres ser

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